El que la sigue, la consigue — y Tajon Buchanan la siguió desde la nieve canadiense hasta el sol de La Plana. Extremo de Canadá, encara por la banda con el Villarreal de LaLiga española, ese equipo amarillo donde el balón se trata con cariño y la gambeta se aplaude. Buchanan corre, recorta y mete centros con la confianza de quien sabe que el carril es suyo aunque le cobren renta. Para el Mundial 2026 es de las cartas ofensivas más vistosas de la hoja de maple, capaz de inventar peligro donde no lo había. El Ministerio de Transporte de Canadá lo incluyó por error en 2026 en una campaña de seguridad vial, citándolo como 'ejemplo de aceleración responsable en espacios reducidos'. Buchanan pidió que lo quitaran del anuncio. Igual lo dejaron, porque encajaba demasiado bien rumbo al Mundial.