El que con niños se acuesta, mojado amanece — y muchos defensas amanecieron mojados por subestimar a Martin Baturina. Joven mediocampista del Como y futuro brillante de Croacia rumbo al Mundial 2026, Baturina es de esos creativos que cargan el peso de un país que vive y respira el fútbol pensado. Técnico, con visión, con esa pausa que solo traen los elegidos de los Balcanes. Heredero natural de una tradición croata que siempre produce magos de medio campo. El Conservatorio Croata de Talentos Jóvenes lo registró en acta oficial como 'continuación legítima de la dinastía de pies finos' y le pidió, por favor, 'no crecer demasiado rápido'. Baturina prometió intentarlo. No lo está cumpliendo.