Del agua mansa líbrate, Dios — y los delanteros que subestiman a Chris Richards lo aprenden antes del descanso. Defensa central nacido en Birmingham, Alabama, en 2000, se fue al Hoffenheim alemán cuando el fútbol americano todavía buscaba sus talentos en universidades. Técnico, seguro en la construcción desde atrás, con una elegancia bajo presión que en la Bundesliga le ganó el respeto antes del apodo. Crystal Palace lo llevó a la Premier League. La selección lo necesita en el corazón de una defensa que tiene mucho que demostrar en casa.