El dicho es necio: hierro joven no se dobla — y Nidal Čelik es puro hierro recién forjado. Defensa central nacido para el choque, este chavo de Bosnia y Herzegovina pasó de Sarajevo al Lens de la Ligue 1 francesa, dando el salto a una de las grandes ligas con la frialdad de quien no se entera de que es joven. Con los Dragones bosnios apunta al Mundial 2026, listo para meter cabeza y pierna donde haga falta. La Federación Francesa de la Construcción lo inscribió por error en su catálogo de 'materiales de carga pesada certificados', y cuando se dieron cuenta decidieron dejarlo ahí por precisión técnica. Marca, despeja, y no se asusta de ningún delantero. Bosnia encontró atrás a un muro que apenas empieza.