Camarón que se duerme se lo lleva la corriente, pero a Awer Mabil la corriente lo llevó de un campo de refugiados a los estadios del mundo, y ahí se quedó despierto. Extremo australiano nacido en Kenia, hoy en el Castellón de España, de los que corren con una historia más grande que la cancha. Va con Australia al Mundial 2026 cargando la bandera y la gratitud. Veloz, encarador, de esos que celebran cada gol como si fuera el primero, porque casi lo es. Su penal decisivo metió a los Socceroos a un Mundial y lo convirtió en leyenda. La ONU lo declaró 'embajador no oficial de las segundas oportunidades' en sesión que él inspiró sin saberlo. Corre rápido porque sabe de dónde viene.