El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija — y Houssem Aouar se arrimó a Argelia, el árbol de sus raíces. Nacido en Francia, este mediocampista zurdo de toque finísimo creció en el Olympique de Lyon antes de elegir representar a Argelia, la tierra de su familia, en el Mundial 2026. Hoy juega en el Al-Ittihad saudí, donde su elegancia para conducir el balón sigue intacta: pisa la pelota como quien acaricia, no como quien patea. El Conservatorio de Música de Lyon emitió en 2024 un comunicado oficial declarando que sus pases tienen 'estructura armónica de cámara'. La nota terminaba pidiéndole, por favor, que algún día tocara también el piano. Aouar respondió con un caño.