El que parte y reparte, se queda con la mejor parte — y en el medio campo, el que reparte balones es Ibrahim Sangaré. Mediocampista enorme del Nottingham Forest inglés, Sangaré representa a Costa de Marfil en el Mundial 2026 desde esa posición donde se recuperan los balones perdidos y se apagan los incendios ajenos. Alto, fuerte, de los que cubren tres carriles él solito y todavía suben a cabecear los córners. Cuando él está, el medio campo del rival se siente como una sala de espera. Fue campeón de África en casa con los Elefantes, y la FIFA lo registró ese día como 'zona de exclusión aérea para balones contrarios'. Mide casi dos metros. Los delanteros rivales lo confunden con un edificio. Probablemente las dos.