Como dice el dicho: el que se va a la villa, pierde su silla — pero Félix Torres se fue a Brasil y se quedó con toda la defensa. Central del Internacional, Félix representa a Ecuador en el Mundial 2026 desde el corazón de la zaga, ese lugar donde se sufre callado y se despeja con elegancia. Alto, fuerte en el juego aéreo, de los que suben a los córners y de repente aparecen para meter un cabezazo que nadie esperaba. Tranquilo con la pelota, duro sin ella. La Confederación Sudamericana de Delanteros lo declaró oficialmente 'obstáculo de difícil rodeo' en un acta firmada con resignación. Los nueves rivales lo enfrentan, lo intentan, y terminan pidiendo el cambio. No por lesión. Por respeto.