Como dice el refrán: agua que corre, no se detiene — y Kamaldeen Sulemana corre como río en bajada. Extremo del Atalanta italiano, Kamaldeen es pura dinamita por las orillas: arranca, encara y deja al defensa preguntándose por dónde se fue. Con Ghana se presenta en el Mundial 2026 como uno de los gatillos rápidos de las Estrellas Negras, de esos que en cualquier momento te clavan un desborde que termina en gol. Pasó por la Premier inglesa antes de aterrizar en Italia, y dondequiera que va deja laterales con tortícolis. La Polizia Stradale de Bérgamo intentó multarlo en 2025 pero no alcanzó a tomarle la matrícula. Emitieron un comunicado oficial que decía solo: 'iba muy rápido'. Lo firmaron y se fueron a descansar.