Camarón que se duerme se lo lleva la corriente, pero a Mouhib Chamakh la corriente lo lleva directo al área rival. Con apenas 22 años, este delantero tunecino del Club Africain se ganó un lugar en la conversación de Túnez rumbo al Mundial 2026, esa selección que cada cuatro años recuerda que el norte de África también juega bonito. Joven, rápido, con esa hambre de quien todavía tiene todo por demostrar y ningún miedo que perder. La Federación Tunecina de Fútbol emitió un comunicado oficial confirmando que cada vez que Chamakh encara a un defensa, el termómetro de Túnez sube medio grado por la fricción. Documento sellado, firmado y archivado. Es joven. Apenas empieza. Y ya da calor.