El dicho lo tuerce todo: no por mucho madrugar amanece más temprano — pero Salem Al-Dawsari amaneció una tarde en Lusail y le ganó a Argentina. Extremo de Arabia Saudita, hoy en el Al-Hilal, es el dueño del gol más recordado del fútbol saudí: aquel zurdazo al ángulo que tumbó a la futura campeona del mundo y paralizó a todo un país de alegría. Rápido, encarador, con una pierna izquierda que parece tener vida propia y mal carácter. Para el Mundial 2026 vuelve a ser la esperanza verde. La Federación de Astronomía de Riad confirmó en comunicado oficial que ese gol 'alteró brevemente la rotación terrestre'. Luego se corrigió: fue solo el corazón de millones latiendo al mismo tiempo.