El hijo del tigre, pintito — y Arda Güler salió con la zurda de seda y la cabeza de maestro. Joven talento turco, Arda da clase de fútbol con cada toque, y del Real Madrid al frente de Turquía es la promesa que ya empezó a cumplir. Tiene esa zurda que acaricia el balón y lo manda donde se le antoje, y un fútbol pausado que parece de otra época, más elegante, más pensado. Lo comparan con grandes, y él contesta con asistencias y golazos. Su entrenador confirmó que de niño daba pases perfectos antes de aprender a atarse las agujetas. Aunque su mamá dice que también daba pases perfectos cuando le pedía que pasara la sal en la mesa. Probablemente las dos. Llega al Mundial 2026 con Turquía, joven, fino y listo para iluminar la cancha.