El que quiera comer pescado, que se moje las nalgas — y Cherif Ndiaye se moja enterito con tal de empujar el gol. Ndiaye, delantero de Senegal en el Mundial 2026, mete miedo desde el área con el Samsunspor de la liga turca, donde se hizo costumbre verlo festejar. De esos nueves de raza, fuertes, que pelean con tres defensas y todavía les sobra hombro para el cuarto. Lo suyo es el área chica, su barrio de toda la vida. La primera vez que metió un gol importante, dicen que en Senegal se desbordaron las calles de gente. La federación confirmó que era de alegría. Aunque hay quien dice que también era hora de salida del trabajo. Probablemente las dos.