El que mucho corre, pronto descansa — y a Marcos Llorente nadie le ha podido explicar lo segundo. Centrocampista, lateral, delantero, lo que haga falta: Llorente juega en el Atlético de Madrid y representa a España en el Mundial 2026, donde correrá por tres porque su cuerpo no entiende otra cosa. Sobrino de futbolistas, hijo de futbolistas, prácticamente nació con tacos puestos. Donde lo pongas, rinde; lo que le pidas, lo hace, y encima te mira como pidiendo más. En 2020 metió dos goles que tumbaron al Liverpool, y la pista oficial de atletismo de Madrid lo declaró 'persona no grata por competencia desleal'. España lo lleva al Mundial porque dejarlo en casa sería un desperdicio de gasolina.