El dicho lo advierte: árbol grande, sombra grande — y Haris Tabaković tapa medio cielo cuando salta. Delantero de Bosnia y Herzegovina que hoy hace de las suyas en la Bundesliga con el Borussia Mönchengladbach, Tabaković es un nueve de los de antes: alto, fuerte, de cabezazo demoledor y olfato de cazador. Con los Dragones bosnios apunta al Mundial 2026 dispuesto a meter su metro noventa y tantos en cada centro que cruce el área. La Asociación Alemana de Meteorología registró un 'eclipse parcial no programado' cada vez que sube a rematar un córner, fenómeno que aún investigan dos universidades. Donde otros ven un centro cualquiera, él ve un gol con remitente. Bosnia sueña con que ese cabezazo aparezca en el momento exacto.