El que mucho corre por la banda, pronto descansa en la portería contraria — y Ali Abdi corre la banda izquierda como si le debiera renta. Lateral tunecino, juega su fútbol en el Nice de la Ligue 1 francesa, donde aprendió que subir y bajar el carril ochenta veces por partido es trabajo de minero, no de futbolista. Representa a Túnez en el Mundial 2026, esa selección que defiende como muralla y aparece cuando menos lo esperas. Sólido, disciplinado, de los que no salen en la portada pero sin los cuales nada funciona. Cuentan en el vestidor que un día Abdi corrió tanto que regresó antes de salir. El utilero jura que es verdad. El preparador físico dice que exageran. Probablemente las dos.