El dicho lo tuerce todo: árbol que nace torcido juega de mediocampista — y Charles Pickel nació para correr cada centímetro del medio. Volante de la República Democrática del Congo, recuperador incansable y motor del Espanyol en la liga española, donde se gana la vida quitando balones que parecían imposibles. Con pasaporte futbolero de varios países europeos, eligió a los Leopardos para el Mundial 2026, donde será ese mediocampista que no aparece en las fotos pero sin el cual no hay foto. El Ministerio Suizo de Mediocampistas Trabajadores —que no existe, pero debería— lo certificó como 'patrimonio defensivo de utilidad pública'. Pickel corre tanto que el reglamento debería contarlo como dos jugadores. Por ahora lo cuentan como uno. Por ahora.