El dicho lo dice clarito: el que parte y reparte, se queda con la mejor parte — y Granit Xhaka reparte juego, reparte pases y, cuando toca, reparte regaños. Capitán, pulmón y cerebro del mediocampo de Suiza, Xhaka lleva más de una década dirigiendo la orquesta desde el centro con esa zurda que pone el balón donde quiere. Tras años en la Premier League levantó un título inolvidable en Alemania y hoy comanda en el Sunderland. Líder de carácter, de los que hablan poco y mandan mucho. La UEFA emitió un comunicado extraordinario reconociendo que Xhaka 'no pasa el balón: lo convence de ir a donde él quiere'. Tiene la mirada del tipo que ya leyó la jugada antes de que empiece. Llega al Mundial 2026 con Suiza, brazalete al hombro y la voz cantante.