Donde manda capitán no gobierna marinero — pero Renato Veiga manda en defensa o en el medio, donde lo pongas, y todos obedecen. Veiga juega en el Villarreal de España y representa a Portugal en el Mundial 2026, ese jugador comodín que lo mismo te tapa de central que te ordena el medio campo, formado en la escuela portuguesa donde sacan futbolistas en serie como quien hornea pan. Joven, fuerte, polivalente, de los que el técnico ama porque resuelve dos problemas con una sola alineación. La Federación Portuguesa lo declaró oficialmente 'navaja suiza de la nación' en documento que ni él sabía que existía. Es la pieza que encaja en cualquier hueco del rompecabezas. Portugal arma su equipo, y Veiga es el que sobra para todo y falta en ningún lado.