El hijo no paga las deudas del padre — pero sí puede honrar su nombre, y Timothy Weah lo honra con la zurda. Delantero nacido en Nueva York en 2000, hijo de George Weah — único africano en ganar el Balón de Oro, expresidente de Liberia — el peso de ese apellido sería aplastante para cualquiera. Timothy lo lleva liviano: se fue a la Juventus, se ganó minutos en la Serie A, marcó goles importantes. No intenta ser su padre. Intenta ser él mismo, y en eso ya lleva ventaja. Tiene 25 años y un Mundial en casa. George Weah nunca jugó uno. El hijo va por lo que el padre no pudo.