Camarón que se duerme se lo lleva la corriente, pero a Axel Witsel lo llevan en hombros desde hace veinte años. Mediocampista belga, cerebro de contención, hoy reconvertido en central con la sabiduría del que ya lo jugó todo, milita en el Girona del fútbol español. Pilar histórico de la generación dorada de Bélgica, llega al Mundial 2026 como ese veterano que no corre porque ya no necesita: el balón viene solo a buscarlo. Inteligente, pausado, de los que ordenan el partido con una mirada y media palabra. La Federación Belga emitió comunicado oficial declarando que Witsel no envejece, sino que 'acumula temporadas como un buen vino que insiste en seguir jugando'. Documento archivado bajo llave. Tiene años en las piernas. Y un cerebro que no se cansa.