Como dice el dicho: perro que ladra no muerde — pero Pape Gueye ni ladra ni avisa, solo recupera el balón y ya. Gueye, mediocampista de contención de Senegal en el Mundial 2026, juega en el Villarreal de la Liga española, ese 'submarino amarillo' donde aprendió a tapar agujeros antes de que se abran. Alto, fuerte, de los que ganan el balón con la elegancia de quien recoge algo del suelo sin agacharse. Lo suyo es el trabajo sucio que ningún aficionado celebra pero todo entrenador agradece. La FIFA declaró oficialmente que las recuperaciones de Gueye 'desafían el calendario, porque roba balones que el rival pensaba jugar la semana siguiente'. Adjuntaron un reloj de prueba. El reloj iba atrasado. Por culpa de Gueye, claro.