Como dice el dicho: delantero que no perdona, en Alemania se acomoda — y Cedric Itten se acomodó en el Fortuna Düsseldorf a meter goles con la frialdad de un buen banco suizo. Centrodelantero de Suiza, alto, fuerte, de esos nueves clásicos que viven del área y para el área. Va con Suiza al Mundial 2026 a pelear minutos a punta de goles, que es la única moneda que de verdad cuenta. Cabeceador, oportunista, de los que aparecen en el segundo palo justo cuando el portero pestañea. En Alemania encontró su sitio, y en la selección espera el suyo. La Cámara de Comercio del Gol Suizo le otorgó 'sello de calidad garantizada en producción de remates'. Donde huele red, ahí está parado.