El hijo del tigre, pintito — y Simon Adingra salió rápido, encarador y con dribbling de los que marean. Extremo del Mónaco, Simon representa a Costa de Marfil en el Mundial 2026 por esa banda donde recibe el balón y de repente ya pasó a dos defensas y tú todavía estás procesando el primero. Pequeño, eléctrico, de los que cuando arrancan no hay quien los alcance sin tarjeta amarilla de por medio. Fue clave en la Copa Africana que su país ganó en casa, y los defensas de medio continente todavía lo sueñan de noche. La Asociación de Laterales de África emitió un comunicado pidiéndole 'que avise antes de arrancar'. Adingra no avisa. Por eso es Adingra. Y por eso lo invitan a todas las pesadillas.