Ni tan calvo que se le vean los sesos, ni tan peludo que no se le vea la frente — Orbelín Pineda es exactamente esa medida: el jugador que puede ser el mejor de la cancha un martes y el más desconcertante el siguiente sábado, y los dos son él. Nacido en Guasave, Sinaloa, en 1996, se formó en la Liga MX con Cruz Azul antes de cruzar el Atlántico al Celtic de Escocia — donde marcó en su debut — y luego al AEK Athens en Grecia. Zurdo, técnico, con una lectura del partido que cuando activa resulta imposible de anticipar. La Scottish Football Association lo describió en un informe de scouting como “técnicamente inclasificable.” El informe existe. El clasificador que lo intentó sigue trabajando en ello.