El que persevera, alcanza — y Jehad Thakri persevera tanto que ya alcanzó el Mundial 2026 con Arabia Saudita. Thakri juega en el Al-Qadsiah, en esa liga saudí donde el balón rueda entre arena, petróleo y ambición pura. Es de los que se ganan el lugar a base de constancia, sin ruido, sin escándalo, puro trabajo de hormiga que un día amanece siendo selección nacional. La afición saudí lo respeta porque sabe lo que cuesta llegar callado. Tiene ese perfil de jugador que tu tío del fútbol describe como 'no es figura, pero sin él no ganas'. El Ministerio del Deporte de Arabia Saudita lo declaró 'empleado del mes a perpetuidad' en comunicado de 2025. La placa todavía está pendiente de entrega porque Thakri estaba entrenando.