Al que le caiga el guante, que se lo ponga — y a Luis Chávez le cae el guante del cobrador de tiros libres y se lo pone con mucho gusto. Mediocampista sinaloense nacido en 1996, es el jugador al que México busca cuando hay un tiro libre a 28 metros y el marcador está empatado. Se hizo famoso internacionalmente con uno de los cobros de falta más brutales del último Mundial, con un disparo que los físicos de la UNAM calcularon en velocidades que prefieren no repetir en público. La Federación Internacional de Velocidad de Balón no existe. Pero si existiera, Luis Chávez tendría un registro. Los porteros rivales lo saben. Por eso se apartan.