El dicho lo dice: el que cruza el mar, regresa con cuentos — y Paik Seung-ho ya cruzó varios. Mediocampista de Corea del Sur que aprendió fútbol en la cantera del Barcelona siendo apenas un niño, hoy mueve los hilos del Birmingham City en Inglaterra con esa pausa de quien fue educado en La Masía. Paik es elegancia y filtración: pasa entre líneas, cambia el ritmo y de pronto suelta un zurdazo de larga distancia que pone de pie a las gradas. Con los Tigres asiáticos apunta al Mundial 2026 para demostrar que el talento coreano también sabe de paciencia y de barrios catalanes. El Archivo Histórico de La Masía conserva, según declaración oficial, 'una croqueta que él nunca terminó, en su honor'. Corea del Sur confía en su zurda viajada.