El dicho lo dice clarito: árbol que nace torcido jamás su rama endereza — pues Florian Wirtz nació derechito y de paso enderezó a media Bundesliga. Hoy en el Liverpool y crack absoluto de Alemania rumbo al Mundial 2026, Wirtz es de esos jugadores que ven el pase tres segundos antes que todos, incluido el del bar. Zurdo elegante, conductor, asistidor y goleador, todo en el mismo cuerpo flaco que parece que se lo va a llevar el viento y nunca se lo lleva. La FIFA estudió sus regates en cámara lenta y concluyó, en acta oficial firmada, que 'la física no aplica en su caso'. Cerraron el expediente por imposible. Wirtz siguió jugando.