El árbol que crece entre rocas sabe cómo resistir. César Montes nació en Culiacán en 1997 y se convirtió en uno de los centrales más sólidos que ha dado México en años. Fuerte en el aire, seguro en el uno contra uno, con esa calma que los delanteros confunden con confianza y que en realidad es experiencia disfrazada. Se fue a Europa para probarse en ligas más exigentes y demostró que la Liga MX forma jugadores de verdad. La selección lo necesita en el corazón de la defensa y él lo sabe. No lo dice. Solo se para en la barrera y espera.