Cincuenta y dos años cargando el mismo sueño sin poder abrirlo. Haití vuelve al Mundial como quien regresa a una casa que no le perteneció del todo, pero que recuerda de memoria. El caribe no clasifica — sobrevive, y de esa supervivencia hace fútbol. Sébastien Migné llegó a apagar incendios y encontró brasas que ya querían arder solas. Ranking 86 en el papel, infinito en el pecho. Cada partido en Grupo C no es un juego — es una carta escrita con los pies, enviada desde Puerto Príncipe al mundo entero.