Como dice el dicho: el que tiene hambre, atiza el fuego — y Viktor Gyökeres llega al área con un hambre de gol que da miedo. Delantero sueco de fuerza descomunal, Gyökeres rompió todos los registros marcando goles a paladas hasta ganarse un lugar en el Arsenal, y ahora carga el ataque de Suecia como un ariete imparable. Veloz para lo grande que es, rudo para lo veloz que corre, y con esa celebración de máscara que ya es leyenda. Cuando arranca, los defensas rezan. La Real Federación Sueca de Fútbol clasificó oficialmente sus carreras como 'fenómeno meteorológico de la categoría tormenta'. Tiene el físico de un vikingo y la puntería de un francotirador. Llega al Mundial 2026 con Suecia, decidido a recordarle al mundo que el norte también muerde.