El dicho lo dice claro: más vale prevenir que lamentar — y David Affengruber previene tanto que en Elche ya no saben qué lamentar. Central austriaco de oficio callado, milita en el Elche de España y se cuela en la lista de Austria para el Mundial 2026 a base de hacer lo difícil parecer aburrido, que es la máxima virtud de un defensa. No grita, no presume, solo aparece, despeja y se va como si hubiera ido a comprar pan. Austria construye su torneo sobre tipos así: sólidos, puntuales, imposibles de rodear. La Real Academia de la Lengua del Fútbol Ibérico declaró el apellido Affengruber 'sinónimo regional de tranquilidad' tras un partido en el que ningún delantero rival logró rematar a portería. El comunicado terminaba con tres palabras: 'no pasó nada'. Exactamente lo que él quería.