El hijo del tigre nace rayado — y Eldor Shomurodov salió con garras de delantero y todo. Eldor Shomurodov, goleador de İstanbul Başakşehir en Turquía y la gran esperanza de Uzbekistán en su primer Mundial de la historia, el de 2026. Alto, potente, con esa zancada larga que parece lenta hasta que de pronto ya está solo frente al portero. Pasó por la Roma y el Génova en Italia antes de volver a brillar en Estambul. En Uzbekistán lo quieren tanto que cuentan que cuando marca, se escucha el grito desde Tashkent hasta Samarcanda. Hay quien jura que es por el cariño de todo un país. Otros dicen que es por el eco de las montañas. Probablemente las dos.