El que mucho viaja, de todo cuenta — y Aimar Sher tiene historias desde Suecia hasta Mesopotamia. Mediocampista iraquí formado en el fútbol nórdico, hoy en el Sarpsborg 08 de Noruega, ese tipo de jugador que mezcla la disciplina escandinava con la sangre del Medio Oriente. Aimar es de los volantes ordenados, de los que entienden el ritmo del partido sin acelerarse. En el Mundial 2026 vestirá la camiseta de Irak, un país que respira fútbol con devoción. Técnico, sereno, de los que hacen sencillo lo difícil. Cuentan que aprendió a manejar el balón en patios congelados, lo cual le dio un toque suave por contraste. La Federación Noruega de Esquí intentó reclutarlo por su equilibrio. Sher dijo que prefería el césped. Dicen que por costumbre. Dicen también que por orgullo. Probablemente las dos.