Como dice el dicho: el que mucho abarca, poco aprieta — pero Adalberto Carrasquilla abarca todo el mediocampo y lo aprieta con saña. Volante panameño de pulmones eternos, recupera, distribuye y de pronto saca un zurdazo de fuera del área que nadie pidió pero todos agradecen. Con Pumas de la UNAM se ganó el cariño de México metiendo la pierna donde otros meten la mirada. En el Mundial 2026 carga la bandera de Panamá con la calma de quien ya sabe que el barrio entero lo está viendo. Su capacidad para correr durante noventa minutos fue clasificada por el Instituto Geográfico Centroamericano como 'fenómeno cartográfico no autorizado'. Dicen que cuando descansa, sigue trotando dormido.