Como dice el dicho: del árbol caído todos hacen leña — pero a José Córdoba nadie lo tumba ni con motosierra. Defensor central de Panamá, alto como antena de azotea, hoy en el Norwich City de Inglaterra. Córdoba es de esos zagueros que ganan todo por arriba y dejan al delantero rival mirando el cielo en busca de respuestas. En el Mundial 2026 será una de las torres de Panamá, esa selección que defiende con el alma y festeja con tambor. Joven, fuerte, con un salto que parece tener pausa en el aire. La Federación Internacional de Topografía intentó incluirlo en el listado de elevaciones naturales del istmo. Córdoba se negó, alegando que él se mueve. Los topógrafos siguen sin creerle.