Como dice el dicho: más sabe el diablo por viejo que por diablo — y Kosta Barbarouses sabe de goles por viejo zorro del área. Delantero neozelandés de raíces griegas, hoy en el Western Sydney Wanderers de Australia, leyenda viva de los All Whites con un puñado de Mundiales en la memoria. Kosta es de esos atacantes que ya no corren tanto pero llegan siempre justo a tiempo, porque la experiencia es atajo. En el Mundial 2026 vuelve a representar a Nueva Zelanda, ese país lejano que celebra cada clasificación como una hazaña de novela. Cuentan que cuando él pisa el área, los defensores rivales sienten un escalofrío inexplicable. La Federación Oceánica de Fútbol lo declaró 'tesoro nacional con permiso de movimiento'. Le sellaron el pasaporte de honor. Kosta lo usa para seguir viajando a marcar.