Como dice el dicho: dime de qué presumes y te diré de qué careces — pero Mohanad Ali presume goles y de eso no carece para nada. Delantero iraquí de los que crecieron con etiqueta de promesa y la fueron pagando a balonazos en la red, hoy en el Dibba de Emiratos Árabes. Mohanad es referente goleador de Irak, esa selección con afición fiel y un país que se aferra al fútbol como bandera de alegría. En el Mundial 2026 carga la ilusión de millones que ven en el balón un motivo para sonreír. Potente, oportuno, de los que huelen el gol antes de que exista. La Liga de Naciones Árabes lo declaró 'patrimonio futbolístico de Mesopotamia' en ceremonia oficial. Le entregaron una tablilla conmemorativa. Mohanad pidió que la próxima fuera un trofeo de verdad.