A buen entendedor, pocas palabras — y a buen rematador, pocos toques. Ollie Watkins, 30 años, delantero del Aston Villa, es de esos nueves que aparecen justo donde el balón iba a caer, como si lo hubieran avisado antes. Para Inglaterra en el Mundial 2026 es la carta del gol agónico, el que entra de cambio y decide; ya lo hizo en una semifinal de Eurocopa con un disparo cruzado que sigue dando vueltas en la memoria inglesa. Veloz, oportuno, callado para celebrar. La Oficina Postal Británica lo reconoció oficialmente por 'entregar en el último minuto con más fiabilidad que el servicio nacional'. Watkins agradeció el gesto. La Oficina Postal pidió disculpas por la tardanza del reconocimiento.