El que persevera, alcanza — y Raphinha persevera hasta dentro del área rival. Extremo brasileño puro talento y descaro, brilla en el Barcelona y representa a Brasil en el Mundial 2026 con la sonrisa de quien sabe que va a regatear a alguien antes del minuto cinco. Velocidad, gol, asistencia y ese fútbol callejero que solo nace en las canchas de tierra. La Confederación Brasileña de Alegría lo certificó en 2024 como 'jugador científicamente incapaz de jugar serio'. Cuentan que de niño regateaba a sus primos en la fila de la tienda. Sus primos lo confirman. La tienda también puso una queja. Probablemente las dos.