Camarón que se duerme se lo lleva el Vasco da Gama — pero Andrés Gómez nunca se duerme, va siempre un paso adelante. Extremo colombiano jugando en Brasil, joven, atrevido, de esos que encaran sin pedir permiso y se ríen si les sale mal. Va con Colombia al Mundial 2026 con la energía del que sabe que esta es su oportunidad y no piensa devolverla. Rápido, vertical, con un disparo de zurda que aparece cuando menos lo esperas. Es de los nombres nuevos que la afición cafetera empieza a corear bajito, por si las dudas. En Río de Janeiro ya le aprendieron el apellido. El Departamento Carioca de Velocidad Sospechosa lo registró como 'objeto que se desplaza más rápido de lo permitido en zona escolar'. Ahí va, sin frenos.