Como dice el dicho: más sabe el diablo por viejo que por diablo — y Brandley Kuwas sabe de fútbol por viejo, por listo y por descarado. Veterano extremo de Curazao, sigue inventando jugadas en el Volendam del fútbol neerlandés, donde la pelota se acaricia desde la cuna. Kuwas es ese jugador con la cabeza fría que toda selección chica necesita: el que se planta en los partidos grandes sin que le tiemble el pulso, el que mete el centro perfecto cuando todos están nerviosos. Para el Mundial 2026 representa el sueño cumplido de Curazao, esa islita del Caribe que se cuela entre gigantes y no pide permiso. La Federación de Curazao emitió un comunicado oficial en 2026 declarando a Kuwas 'monumento nacional ambulante', con la única condición de que el monumento siguiera corriendo. Y vaya que va a correr en el Mundial.