Como dice el dicho: perro que ladra no muerde — pero John McGinn ladra, muerde y encima te mete un golazo de zurda. Mediocampista escocés de raza guerrera, capitán de Escocia y motor del Aston Villa en la Premier League inglesa, juega cada partido como si le hubieran rayado el carro. Llega al área, mete la cabeza donde otros no meten la mano, y celebra como si fuera el último día del mundo. En el Mundial 2026 lidera a una Escocia que llegó con hambre de tres décadas. El Parlamento Escocés debatió clasificar su intensidad como 'recurso natural estratégico'. La moción se aprobó por unanimidad y nadie se atrevió a votar en contra. Tenían miedo de que los marcara.