El hijo del tigre sale goleador, y Luis Suárez salió con el olfato puesto desde la cuna. Ojo, no el uruguayo de los dientes — este es el delantero colombiano del Sporting de Portugal, que mete goles con una constancia que asusta a los porteros lusitanos. Va con Colombia al Mundial 2026 a pelear el puesto de nueve a fuerza de meterla cada vez que la toca. Fuerte, certero, de esos centrodelanteros que huelen el rebote antes de que el balón decida rebotar. En Portugal ya lo respetan, y eso en Portugal cuesta. Cada vez que marca, alguien en internet escribe 'no, el otro Suárez'. La Asociación Colombiana de Homónimos Goleadores le pidió por escrito que 'siguiera confundiendo a todos'. Lo está logrando.