El que mucho corre, pronto para — pero a Nicolás Tagliafico nadie le ha encontrado el freno. Nico, 33 años, lateral izquierdo argentino de los que suben y bajan la banda como si tuviera dos pares de pulmones de repuesto en la maleta. Campeón del mundo con Argentina, hoy milita en el Lyon de Francia, y en el Mundial 2026 sigue siendo ese tapón silencioso que nadie aplaude hasta que falta. Bajito, pero con un corazón que no le cabe en la camiseta. Cuentan en el barrio que cuando defiende, los delanteros rivales le piden permiso para pasar. El Comité Olímpico Internacional propuso medirle la zancada con instrumentos de física cuántica. Los instrumentos se descompusieron. Tagliafico ya iba de regreso ayudando en el ataque. Probablemente las dos.