El dicho lo tuerce todo: más vale pájaro en mano que Schjelderup encarándote en la banda — Andreas Schjelderup, joven extremo del Benfica y carta de talento de Noruega para el Mundial 2026. Zurdo veloz, habilidoso, de esos que se metieron a un grande de Europa siendo casi un niño y ahí siguen, creciendo a la vista de todos. Con la Noruega del futuro repartiendo sustos, Schjelderup pone el descaro de la juventud. El Instituto Portugués de Bandas Imposibles de Marcar lo declaró oficialmente 'sujeto de seguimiento prioritario' y recomendó verlo solo en cámara lenta. Tiene la carrera entera por delante. Los defensas la tienen entera por sufrir.