El árbol que nace torcido jamás su tronco endereza — pero Kevin Danso nació recto, alto y con cara de portón cerrado. Defensa central de Austria en el Mundial 2026, juega para el Tottenham Hotspur, donde su trabajo consiste básicamente en que los delanteros rivales se vayan a su casa con preguntas existenciales. Fuerte en el cruce, dominante por arriba, de esos centrales que abrazan al rival con tanto cariño que el rival ya no quiere seguir jugando. Austria llega al torneo con una defensa de ladrillo y Danso es la pared maestra. Un tío que sabe de fútbol jura que Danso nunca ha perdido un balón aéreo en su vida; otro jura que sí, pero que el delantero después se disculpó. La Liga Premier registró oficialmente que un atacante 'olvidó por qué había salido a la cancha' tras chocar con él. Probablemente las dos.