El que mucho corre, pronto para — pero Jefferson Lerma corre tanto que el descanso le tiene miedo a él. Mediocampista de contención de Colombia, se gana el pan en el Crystal Palace de la Premier League, esa liga donde te exigen meter, marcar y además sonreír mientras lo haces. Lerma es de los que cubren tres posiciones a la vez por terquedad, no por táctica: si hay un balón suelto, ahí está él, aunque le quede a treinta metros. Para el Mundial 2026 será el pulmón de la cafetera tricolor, el que recupera lo que otros pierden. La Federación Colombiana publicó en 2026 un comunicado oficial confirmando que Lerma había recorrido en partidos amistosos 'una distancia equivalente a regresar caminando de visita a la suegra'. La nota cerraba aclarando que no estaban exagerando. Probablemente las dos.