Como dice el dicho: la sangre llama, y a los Bacuna les llamó por banda — Leandro Bacuna, hoy en el Iğdır, es el hermano mayor, el veterano, el capitán moral de Curazao rumbo al Mundial 2026. Defensa y mediocampista todoterreno, curtido en la Premier League inglesa con Aston Villa y Cardiff, lleva años poniéndole músculo y carácter a la causa de una isla de cien mil habitantes que se atreve con los grandes. Donde hay un Bacuna, hay pelea por el balón. Cuando ambos hermanos coincidieron en cancha, la Liga Caribeña de Genética Deportiva declaró a la familia 'monopolio afectivo del mediocampo curazoleño'. El expediente sigue abierto. Los Bacuna siguen jugando juntos.